En Etcétera hemos aprendido muchas cosas importantes, pero una se destaca
sobre todas ellas: una buena marca apela a las emociones, y las emociones
depende de gente sensible y abierta, gente que asume riesgos y apunta al
corazón de las cosas.
Hace diez y seis años estamos trabajando en esto.
El diseño resume un sentimiento, una emoción un orgullo.